Este otoño, mueve ficha en tus finanzas y da un impulso a tus ahorros

Septiembre es tradicionalmente el mes de los propósitos. Uno de ellos suele ser ahorrar porque, aunque el dinero no dé la felicidad, siempre gusta llegar a fin de mes con una sonrisa. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) la tasa de ahorro de las familias sobre su renta disponible se situó en 2016 en el 7,7%, la más baja desde 2007 (5,9%). Aun así, la intención de ahorro de los españoles se ha incrementado en 8,6 puntos desde finales de 2015.

Septiembre es tradicionalmente el mes de los propósitos. Uno de ellos suele ser ahorrar porque, aunque el dinero no dé la felicidad, siempre gusta llegar a fin de mes con una sonrisa. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) la tasa de ahorro de las familias sobre su renta disponible se situó en 2016 en el 7,7%, la más baja desde 2007 (5,9%). Aun así, la intención de ahorro de los españoles se ha incrementado en 8,6 puntos desde finales de 2015.

Para convertir esta intención en una realidad, expertos de la compañía Lindorff, líder europeo en servicios integrales de gestión de créditos y activos, han elaborado un listado con consejos para mover ficha este otoño y mejorar las finanzas personales:

Fijar un objetivo de ahorro: Establecer metas concretas, claras y acordes a las capacidades reales de cada persona es un buen sistema para economizar y no caer en la tentación de emplear el dinero ahorrado en compras no planeadas. Lo ideal es que los objetivos sean escalonados y sucesivos para afrontar las metas una a una, lo que permite concretar ahorros específicos que aportan solidez patrimonial y seguridad financiera a las familias.

Comparar facturas: Contabilizar lo que se paga por el agua, la luz o el seguro de la casa y compararlo con lo que ofertan otras compañías implica tiempo y dedicación, pero a la vez, permite reducir ese gasto medio en más de un 10%, especialmente si se habla de pagos a proveedores para los suministros del hogar.

Revisar las condiciones de los productos financieros: Contratar un producto financiero y olvidarse de él esperando que aporte la rentabilidad deseada es otro de los grandes errores de las económicas domésticas. Es entonces cuando aparecen cuentas sin dinero por las que se pagan comisiones o inversiones en productos que apenas aportan rentabilidad. Para evitarlo, es necesario no sólo conocer a fondo los productos adquiridos, sino también revisarlos para ver si realmente están aportando los mismos beneficios que en el momento de su contratación.

Vigilar los compromisos de pago: Pagar puntualmente es la regla de oro para reducir los costes y que los intereses de las deudas adquiridas no se disparen. Analizar qué tipo y cantidad de deuda se tiene es imprescindible para lograr una mejor gestión de estas. Si ha recibido una comunicación por parte de Lindorff, póngase en contacto con nosotros para buscar conjuntamente la mejor solución que se adapte a su situación.